lunes, 23 de julio de 2007

A las cosas por su nombre.

Por A.Castro

Aproximadamente durante tres semanas el jefe de gobierno de la Ciudad de México Marcelo Ebrard Casaubon y el titular del ejecutivo federal , sostuvieron un intercambio de declaraciones entorno a una posible crisis en el sistema de recolección de aguas del Distrito Federal .
El surgimiento de esta preocupación del Gobierno Federal acerca del estado que guarda la red de drenaje en la capital , estuvo muy lejos de ser un asunto de buena voluntad política . El tema se posicionó en la opinión pública como parte de una ofensiva que FCH inició al percatarse de la solidaridad y cercanía que sigue existiendo entre Ebrard Casaubon y Andrés Manuel López Obrador , hoy Presidente Legítimo de México.

Los argumentos expuestos por FCH se desvanecieron al demostrarse que el Gobierno de la Ciudad tiene muy claro cual es su responsabilidad en el asunto , en este sentido la administración local no ha dejado de tener contacto con las autoridades federales que tienen competencia en la materia , independientemente que entre los titulares de los poderes ejecutivos del Distrito Federal y Federal hasta el momento no haya habido algún encuentro personal . El hundimiento que presenta la Ciudad de México debido al reblandecimiento del subsuelo efectivamente incide en el normal funcionamiento del sistema de drenaje de la ciudad , tal circunstancia no es ajena al conocimiento del Gobierno Capitalino , al respecto se está realizando obra pública para disminuir riesgos. No es la vía de la negación como se va resolver el problema , de hecho nunca se ha desconocido que el Valle de México por sus condiciones naturales es una zona vulnerable , pero tampoco la solución se encuentra en la embestida mediática que ha surgido a la par de las declaraciones de FCH mismas que ni siquiera ofrecen el diagnóstico exacto de las verdaderas causas que ocasionarían un colapso en esta red de tuberías .


Desafortunadamente es motivo de vergüenza como oriundo del Distrito Federal reconocer que lo que pone en peligro todos los días el sistema de drenaje de la ciudad es la mala educación de los que aquí habitamos . Ciudadanos que con descaro y amparados en el pretexto “ de las fallas en el sistema de recolección y la falta de suficientes contenedores o botes donde depositar la basura” asumen y se visualizan legitimados para hacer de la vía publica el receptáculo de los desechos que han generado . No entiendo como algunos pueden sostener que los trabajadores de limpia de esta ciudad hacen mal su trabajo, cuando todos los días las líneas de clasificación de basura y los depósitos ( relleno sanitarios ) realizan sus funciones al máximo de su capacidad , vamos para decirlo en corto están hasta la madre .


Este asunto nada tienen que ver con posiciones económicas o afinidades partidistas, cuidadanos irresponsables y mal educados los hay azules , amarillos , verdes , blancos y colorados. La obligación de cualquier gobierno es garantizar el correcto funcionamiento de sus servicios y anticiparse a situaciones que pudieran poner en peligro a sus gobernados , es cierto, para eso fueron electos , pero estar atrás de cada habitante para indicarle que no debe tirar basura y las consecuencias que ocasiona hacerlo en plena calle o en las coladeras como habitualmente ocurre está más allá de cualquier función de la autoridad .

  • Las imágenes son de la semana pasada en la delegación Álvaro Obregón , miles de toneladas de basura en una presa , que evidencian la gravedad del problema.











No hay comentarios.:

Counters
Enterados de esta lucha