viernes, 18 de julio de 2008

27 DE JULIO

LAS PREGUNTAS DE LA CONSULTA
Por * Juventino V.Castro y Castro
Desde que indiqué que de conformidad con nuestra Constitución unas iniciativas propuestas para desvirtuar o ampliar a nuestra industria petrolera, tal y como las que el señor Calderón envió al Senado de la República , alteran y dan derroteros distintos al sistema ya establecido para el manejo de la planeación democrática del desarrollo de la Nación Mexicana, y forzosamente deben efectuarse, los procedimientos de participación y consulta popular (como lo exige el artículo 26 de nuestra Constitución Política que como se sabe contiene un Pacto Federal), y apunté que por todo ello la consulta nacional resultaba obligatoria previamente a que el Congreso de la Unión estudiara; discutiera y aprobara o rechazara las respectivas iniciativas, añadí en consecuencia que la clave crítica de la consulta lo era la debida e imparcial formulación de las preguntas que se harían al pueblo ciudadano.

Olímpicamente el Gobierno de la República sistemáticamente ha desobedecido el mandato del artículo 26 mencionado. En un país que todos los días admite y consiente la desobediencia al Pacto Federal no debe extrañar esta nueva impertinencia. No ha pasado nada; en el futuro no pasará nada.

Pero el evento sí provocó que el Jefe de Gobierno y la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, ya no en cumplimiento de la Constitución (que contiene una responsabilidad exclusiva del Ejecutivo Federal, quien quiera que éste sea o como tal se ostente), sino ahora de su Ley de Participación Ciudadana del Distrito Federal, resolvieron sí sujetarse a las leyes que les son obligatorias, en contraste con la conducta de la autoridad federal, y citaron a una consulta ciudadana, equivalencia local de la consulta popular nacional.

Y el problema de las preguntas de la consulta persiste y se debe ser cauteloso y prudente al formular sencilla e imparcialmente una o varias preguntas para ser adoptadas dentro de la consulta. Pero añadí en su momento que los poderes fácticos políticos, económicos y mediáticos harían hasta lo imposible por “desacreditar” la fiesta cívica que se avecina, ante la buena acogida de la convocatoria popular que no pudieron evitar ni dejar de denigrar.

El Instituto Electoral del Distrito Federal, que fue específicamente requerido para ello por los Poderes del Distrito, ha aceptado la organización del evento cívico, y lo que es más importante, ha dado a conocer el sentido de las preguntas a formular a la ciudadanía. Esta es la razón de este comentario.

Se sugieren dos únicas preguntas. Ya se conocen por el pueblo del Distrito Federal. Ya empezaron los desacreditamientos esperados. Fue simultánea la decisión anunciada por el Instituto Electoral del Distrito Federal, y la oposición a ellas de la Gerencia Corporativa de Comunicación Social, por supuesto de la paraestatal creada por Lázaro Cárdenas no sólo para manejar la industria que se reiteró pertenece a los mexicanos en los términos y mandatos de nuestra Constitución, sino para así rescatar a nuestro petróleo de las garras del monopolio internacional de ese importante energético.

Empieza ahora el enfrentamiento mexicano del siglo. De un lado la ciudadanía; del otro el Gobierno en el Poder, los poderes fácticos de manejo de él, a las cuales se han unido “expertos” del sector petrolero privado, quienes por cierto llegaron al encuentro con el round inicial ya perdido: no pudieron lograr –como lo pretendieron- un fast track contundente, mediante un mayoriteo no tan asegurado pero factible frente a legisladores en minoría.

Me propongo transcribir las preguntas propuestas por el Instituto Electoral; a continuación la burda e ingenua oposición de los gobiernistas, y después mis propios comentarios, modestos pero sinceros y específicamente nacionales. Tomo como referencia adecuada los textos y oposiciones proporcionados por el diario “Excelsior ”.

PRIMERA PREGUNTA: “Actualmente la explotación, transporte, distribución, almacenamiento y refinación de los hidrocarburos son actividades del Gobierno. ¿Está usted de acuerdo o no está de acuerdo (en) que en esas actividades puedan ahora participar empresas privadas ?”

Comentario de la Gerencia Corporativa: “Los particulares ya participan en las actividades de transportación, almacenamiento y distribución de algunos hidrocarburos, como es el caso del gas, desde hace muchos años. Además la iniciativa presidencial no propone que participen las empresas privadas en la explotación.”

Acotación mía: Se trata de la respuesta más cínica que yo jamás haya escuchado en mis sesenta y siete años de ejercer la profesión, de estudiar Derecho, de litigar, de actuar como Ministerio Público Federal y local y de desempeñarme como Ministro de la Suprema Corte de Justicia de mi país.

Equivale a que un procesado al cual el acusador público lo haya culpado de robar material industrial de la fábrica en que esté contratado, se defiende diciendo: “Újule, sí vengo robando a la empresa desde hace muchos años. ¿Por qué tánto escándalo por qué ahora pido autorización para robar legalmente? Además no estoy tratando de apoderarme de la empresa.”

No me es posible agregar otro comentario; no a tan pobres razonamientos, pero sí al hecho de que por primera vez un funcionario de PEMEX reconoce que esta paraestatal, en los últimos años, ha celebrado contratos de servicios múltiples; que son de carácter privado, porque hasta esta fecha habían negado su existencia. ¡Gracias por esta definitiva prueba confesional!
SEGUNDA PREGUNTA
: “En general ¿está usted de acuerdo o no está de acuerdo con que se aprueben iniciativas relativas a la reforma energética que se debaten actualmente en el Congreso de la Unión.”

Comentario de la Gerencia Corporativa
: Si afirmo qué alegó tal o cual el traidor funcionario de PEMEX a esta pregunta, corro el riesgo de ser calificado igualmente de tendencioso y de tramposo. Prefiero usar el texto literal de “Excelsior” vocero autorizado por lo que parece, de los críticos del interrogatorio: “… la paraestatal cuestiona que no se particulariza en los diversos aspectos incluídos en la iniciativa, como son el cambio de régimen fiscal, los “bonos ciudadanos”, o la necesidad de transparentar las finanzas de PEMEX ”.

Acotación mía: Resulta tramposo y también cínico el comentario. Lo mismo criticaría si se hicieran nuevas preguntas conteniendo las menciones que ahora hace el “funcionario” de Pemex, pudiendo afirmar que faltan otras, incluyendo aquellas que se refieren a la técnica industrial.

La ignorancia que esa persona muestra en el tema en realidad la compartimos todos, porque en nuestra democracia participativa (creemos que sólo existe la democracia representativa) no sabemos de refrendos, plebiscitos, vetos, revocación de mandato, iniciativas populares, y otros instrumentos democráticos a servicio del pueblo, para acotar los poderes que él mismo otorga, y somos tan ingenuos que creemos que cuando electoralmente el pueblo elige a un gobernante le cede la soberanía nacional, y los ciudadanos quedan así privados de sus derechos privilegiados, actuando tan sólo como humildes sometidos a los funcionarios públicos ya electos.

En muchos países con sistemas presidencialistas es frecuente (de acuerdo con su Constitución), llamar a un plebiscito para aprobar o desaprobar, por ejemplo, una nueva Constitución. Relevante fue cómo recientemente los países de Europa celebraron (todos, y respecto de sus propios países) un plebiscito para aprobar o rechazar el proyecto de Constitución Europea .

Sería inaudito que en esas consultas populares, alguien pudiera alegar que el proyecto de Constitución contenía innumerables mandatos y artículos, y que de antemano resultaba inválido el plebiscito porque en él se pregunta si el proyecto se acepta o se rechaza en su totalidad, y que se debiera hacer un plebiscito ahora sí Título por Título, Capítulo por Capítulo, Artículo por Artículo, Párrafo por Párrafo.

La verdad es que consideran ejemplificativo lo que en un tiempo tuvo éxito bajo la campaña: “Hay que tenerle miedo a fulano, que nos va a esclavizar, y quitar nuestras propiedades”.

Y si aquéllo prosperó y obtuvo tanto éxito como lo es lograr una Presidencia, hay que publicitar una campaña ridiculizado exageradamente a la consulta ciudadana del Distrito Federal, y las que llevaran a cabo los Estados Libres y Soberanos, y de antemano descalificar sus resultados, que desde ahora pronostico serán contrarios a esos poderes fácticos.

Siquiera que todo sea como revancha del pueblo al superar la inmoralidad del Ejecutivo Federal, que un día amaneció diciendo:

“Hoy no voy a hacer caso a la Constitución”.
*
Especialista en Derecho Constitucional, Amparo y Derecho Penal, Ex Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación

2 comentarios:

Laura Zamora dijo...

Se agradece que alguien deje claros tantos puntos como se hace en este artículo.

Por desgracia me gustaban mucho más las preguntas planteadas anteriormente en este mismo sitio, me parecían más específicas y contundentes... lástima.

En fin... ojalá que el gobierno se enteré éste 27 que no gobierna a cosas sino a personas que tienen una voz y que la van a hacer valer.

A.Castro dijo...

Se tuvieron que contextualizar , para precisar el motivo de las preguntas .

Esa fue la razón por las que se estructuraron de esa manera , al menos eso fue lo que entendí cuando escuché una expliación al respecto.

Aquí en la capital he notado bastante difusión de éste ejercicio cívico , ojalá que haya sido así en los ocho estados que participarán en la primera etapa.


Gracias.

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