martes, 26 de agosto de 2008

¿ Asunción onírica ?


" F Á B U L A"
Por Juventino V.Castro y Castro*


La fábula que aquí cuento, intenta explicar cómo México finalmente salió del caos y del terror que había padecido desde mediados del Siglo XX, por razones más difíciles de explicar que la que podría necesitar para explicar a la fábula en sí.


Cuenta esa fábula que una madrugada histórica el mexicano amaneció con la quijada trabada, y decidió salir de su pesadilla recurrente. Aceptó ponerse al frente de un espejo –cosa a la cual siempre se había opuesto-, dejó de lloriquear como es su costumbre; suspendió su tendencia a echar la culpa a los demás de todo lo que le pasa; y se exigió a sí mismo:



¡Yo personalmente analizaré!
¡Yo asumiré la responsabilidad de todo lo que resuelva!
¡Yo planearé la solución a nuestro caos!
¡Yo culminaré los trabajos que haya que emprender!
¡Yo cumplimentaré lo por mí resuelto!
¡Yo me atendré a los resultados: buenos o malos!
¡Yo me responsabilizaré –puntualmente- de los resultados !

Y así fue como el mexicano concluyó con aplomo:


Yo soy yo, y manejo personalmente mis circunstancias!


El mexicano de nuevo cuño propició en el país el fin de la corrupción y de la impunidad que hasta entonces habían imperado.


Luchó porque se consensara un Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social, el cual ante todo activó la dinámica del pueblo soberano, pero responsabilizando con energía con él a los ciudadanos electos con su voto.


Por todo ello el país empezó a reestructurarse dentro de un excelente estado de orden y de armonía sociales. La clase política prácticamente desapareció, y sus miembros cesantes, en su mayor parte se dedicaron a trabajos colectivos útiles a la población, pues hasta entonces no habían sabido hacer nada.


Se impusieron culturas propias de nuestra estructura mestiza, y se empezó a hablar de un renacimiento mexicano.



NOTA BENE: ¡Ésta es una fábula sin antecedentes clarificados, cuyas tendencias quizás nunca sería posible intentar en México!




* Doctor en Derecho , Especialista en Derecho Constitucional , Amparo y Penal

2 comentarios:

Laura Z. dijo...

¡Buen día!

A razón de este escrito puedo decir: por eso a algunos nos gusta tanto la literatura; allí se vive todo lo que se nos va de las manos por efecto de realidad.

Nietzsche diría "Humanos, demasiado humanos".

Buen sueño el del Doctor Juventino, y como buen sueño con sabor a inalcanzable...

Saludos.

Arturo Castro dijo...

De muchos sueños está hecho el camino a la esperanza. Percibo que la fábula va dirigida a Juan para que la entienda Pedro ; ésta no podría dirigirse a todos .


Hay tales abismos en nuestra sociedad que yo no me atrevería a pedirles a quienes no pueden satisfacer los más elemental para ellos y sus familias como lo es una alimentación digna , que se dispongan a analizar , a dar solución al caos o asumir responsabilidades .

No es en demérito de su capacidad para comprender , creo que las circunstancias personales son una salvedad fundada en una consideración a su vivir adverso.

Muchas Gracias Laura , Saludos.

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